Dolor crónico rebelde · Valoración especializada
Que el dolor deje espacio para descansar, hablar y estar presente
Cuando el dolor neuropático persiste tras una lesión grave pese a múltiples tratamientos, valoramos técnicas paliativas dirigidas, como la radiofrecuencia, la bomba intratecal, la DREZ-otomía o, en casos muy seleccionados, la cordotomía percutánea. Buscan reducir el impacto del dolor; no reparan la lesión que lo originó ni garantizan que desaparezca.
Cuando el plan actual ya no basta
El problema no es solo cuánto duele, sino cuánto ocupa el dolor
Importa la intensidad, pero también si impide dormir, hablar con la familia, trabajar o recuperar autonomía; y si la medicación produce somnolencia, confusión u otros efectos difíciles de tolerar.
Dolor después de una lesión grave
Lesiones del plexo braquial, amputaciones u otros traumatismos pueden dejar dolor neuropático intenso, quemante o eléctrico.
La medicación ya no controla las crisis
El dolor reaparece antes de la siguiente dosis, obliga a usar rescates frecuentes o mantiene picos imprevisibles.
Los efectos secundarios condicionan el día
Somnolencia, confusión, náuseas o estreñimiento dificultan estar despierto, moverse o participar en la vida familiar.
La familia necesita un plan claro
Definimos qué vigilar, cómo actuar ante una crisis y a quién contactar si el patrón del dolor cambia.
El objetivo que importa
Recuperar tiempo de calidad, autonomía y un plan comprensible
Un objetivo realista puede ser dormir varias horas, conversar sin que el dolor lo ocupe todo, tolerar un traslado o reducir los efectos que impiden estar presente. Se acuerda antes de elegir la técnica.
Reducir las crisis nocturnas y recuperar periodos continuos de sueño.
Facilitar el aseo, los desplazamientos y actividades cotidianas con menos interrupciones.
Estar más despierto, conversar y compartir tiempo con la familia o los amigos.
Situaciones clínicas
La causa y la distribución del dolor cambian la indicación
Las técnicas no son intercambiables. La lesión, la zona afectada, la evolución y la respuesta a tratamientos previos determinan si alguna puede aportar un beneficio razonable.
Dolor neuropático postraumático
Las lesiones del plexo braquial y otras lesiones nerviosas graves pueden producir descargas, quemazón, dolor continuo o crisis. Revisamos qué parte procede de la lesión nerviosa y qué componentes pueden tener otro origen.
Dolor después de amputación o lesión extensa
Puede combinar dolor del muñón, dolor fantasma y dolor neuropático. Diferenciarlos ayuda a escoger objetivos y evita atribuir todo el problema a un solo mecanismo.
Dolor relacionado con cáncer
Cuando sigue siendo intenso pese a una estrategia farmacológica bien planteada, pueden valorarse técnicas intervencionistas dentro de un plan coordinado con oncología y cuidados paliativos.
Dolor no oncológico muy seleccionado
Una bomba intratecal u otra técnica invasiva puede contemplarse en determinados pacientes tras una evaluación rigurosa. La evidencia y el balance entre beneficio, riesgos y seguimiento dependen mucho del caso.

El método de Clínica Neuros
Decidir con la persona que vive el dolor y con quien la acompaña
Una técnica tiene sentido si responde a un objetivo concreto y existe un plan seguro de seguimiento. Revisamos la situación completa antes de proponerla.
Qué ocurre entre una dosis y la siguiente
Registramos el patrón del dolor, las crisis, el sueño, la movilidad y los efectos que más limitan.
Localizar el origen y el mecanismo
Contrastamos exploración, pruebas, lesión de base y respuesta a tratamientos anteriores.
Anticipar cuidados y seguimiento
Explicamos ajustes, recargas, controles, riesgos y qué hará el equipo si el resultado no es el esperado.
Opciones de tratamiento
La técnica se elige por el patrón del dolor y el objetivo acordado
Revisar y coordinar el tratamiento actual
Antes de un implante o de una técnica ablativa, revisamos la causa tratable, los fármacos utilizados, cómo se administran, qué efectos producen y si existe un plan de rescate.
Radiofrecuencia
La radiofrecuencia utiliza una aguja-electrodo situada junto al nervio o la estructura seleccionada, normalmente con guía de imagen. Según el objetivo, puede aplicar calor de forma controlada para interrumpir parte de la señal dolorosa o utilizar pulsos que buscan modularla.
Puede valorarse en algunas neuralgias y dolores focales cuando la historia, la exploración y las pruebas permiten identificar una diana concreta. En determinados casos, la respuesta a un bloqueo diagnóstico ayuda a decidir. La modalidad y los parámetros cambian según el nervio, la causa y la seguridad del procedimiento.
El alivio y su duración varían. Entre los posibles riesgos están el aumento transitorio del dolor, hematoma, infección, cambios de sensibilidad y lesión nerviosa. Antes de indicarla se compara con la medicación, las infiltraciones y otras técnicas.
Bomba intratecal de fármacos
La bomba es un pequeño depósito programable que se coloca bajo la piel, habitualmente en el abdomen. Un catéter lleva la medicación al líquido que rodea la médula espinal, cerca de las vías donde actúa.
Puede valorarse cuando el dolor sigue siendo muy limitante pese a un tratamiento bien dirigido o cuando la medicación por otras vías produce efectos difíciles de tolerar. En algunos casos se realiza una prueba previa para estimar la respuesta.
Después del implante necesita programación, recargas periódicas y controles del catéter, la batería y la dosis. Entre los riesgos están la infección, el sangrado, el fallo u obstrucción del sistema, la sobredosificación o la retirada brusca del fármaco; por eso el seguimiento debe estar organizado antes de implantarla.
Neuroestimulación medular
La neuroestimulación utiliza electrodos próximos a la médula para modular las señales de dolor. Antes de un implante definitivo suele realizarse una fase de prueba y se define qué mejora funcional justificaría continuar.
DREZ-otomía
La DREZ-otomía es una intervención microquirúrgica sobre la zona donde las raíces sensitivas entran en la médula espinal. Trata pequeños circuitos que pueden quedar hiperactivos después de una avulsión o lesión nerviosa grave y generar descargas dolorosas continuas.
Se plantea sobre todo ante dolor neuropático rebelde tras avulsión del plexo braquial y, de forma más selectiva, en algunas lesiones medulares o dolores oncológicos. La distribución del dolor debe concordar con la lesión y deben haberse revisado las alternativas menos invasivas.
Es ablativa y no reversible. Puede afectar la sensibilidad, la fuerza, la coordinación o la función de esfínteres, entre otros riesgos neurológicos. La evidencia procede principalmente de series observacionales, por lo que el beneficio esperado debe explicarse de forma individual.
Cordotomía percutánea
La cordotomía percutánea accede con una aguja a una vía de la médula que transmite dolor y temperatura. Mediante control de imagen y pruebas durante el procedimiento se realiza una lesión pequeña y dirigida para interrumpir parte de esa señal.
Se utiliza principalmente ante dolor oncológico intenso, bien localizado en un lado del cuerpo y por debajo del cuello. Solo se contempla en situaciones postraumáticas muy seleccionadas; no es una opción general para dolor difuso o bilateral.
Es irreversible y reduce la sensibilidad al dolor y a la temperatura en el territorio tratado. La selección debe valorar la fuerza, el equilibrio, la respiración, la vejiga y el intestino, además del riesgo de dolor nuevo o de que el alivio cambie con el tiempo.
Cuando ninguna de estas técnicas encaja
Una valoración útil también puede concluir que la radiofrecuencia, una bomba intratecal, una DREZ-otomía o una cordotomía no ofrecen un balance favorable. En ese caso explicamos por qué y qué aspectos conviene revisar.

Después del procedimiento
El seguimiento forma parte del tratamiento
La mejoría no se evalúa solo con una cifra de dolor. Revisamos descanso, lucidez, movimiento, medicación de rescate, cuidados en casa y el objetivo que motivó la intervención.
Se planifican ajustes, recargas y revisiones. Paciente y familia conocen las señales de infección, sobredosificación, retirada o fallo del sistema.
Se vigilan fuerza, equilibrio, sensibilidad, respiración y función de esfínteres. Las precauciones dependen de la zona tratada y del procedimiento realizado.
Un dolor nuevo o distinto necesita revisión, aunque el procedimiento inicial haya ayudado.
Experiencias de pacientes
Cuando el dolor deja de ocupar cada día
Personas tratadas por dolor crónico rebelde y distintas neuralgias cuentan qué cambió después del tratamiento. El diagnóstico y el procedimiento han sido revisados por Clínica Neuros.
“A Dios gracias, por fin estoy sin dolor. Casi no puedo creer que he recuperado mi vida.”
Varón de 62 años con dolor crónico rebelde tras lesión de plexo braquial.
“Ahora estoy sin dolor y he podido dejar la medicación. Por fin puedo hacer una vida normal.”
Mujer de 68 años con neuralgia del trigémino en toda la hemicara izquierda.
“El dolor ha desaparecido y he recuperado mi vida.”
Mujer de 73 años con dolor torácico crónico tras una intervención quirúrgica previa.
“Tras la intervención con la descompresión del nervio los resultados son excelentes.”
Varón de 62 años con historia de 17 años de neuralgia del trigémino.
“Los síntomas, por fin, casi han desaparecido. Tengo alguna pequeña molestia, pero dentro de una evolución normal.”
Varón de 71 años con neuralgia del trigémino rebelde a descompresión microvascular.
“A los cinco días ya estaba en casa, sin medicación; evoluciono favorablemente, aunque todavía tengo algunas molestias.”
Varón de 37 años con neuralgia del glosofaríngeo, dificultad para tragar y crisis de dolor en el ángulo de la mandíbula y la cara lateral del cuello.
¿Cómo se sabe si una bomba intratecal puede ayudarme?
Se revisan el tipo de dolor, los tratamientos previos, los efectos secundarios, la situación médica general y la posibilidad de mantener controles y recargas. Según el caso puede plantearse una prueba previa.
¿La bomba permite dejar toda la medicación oral?
No siempre. Puede reducir la necesidad de medicación sistémica en algunos pacientes, pero el ajuste es individual y puede seguir siendo necesaria medicación de rescate.
¿Qué mantenimiento necesita una bomba?
Necesita revisiones, programación y recargas del depósito mediante una punción a través de la piel. Antes del implante debe quedar claro quién hará el seguimiento y cómo actuar ante una incidencia.
¿Cuándo se valora una DREZ-otomía?
Puede considerarse ante dolor neuropático rebelde con una lesión bien identificada —especialmente una avulsión del plexo braquial— cuando las opciones menos invasivas no han aportado un control suficiente y el balance entre beneficio y riesgo resulta razonable. Es ablativa y no reversible.
¿La cordotomía sirve para cualquier dolor intenso?
No. Se considera sobre todo ante dolor oncológico intenso y bien localizado, y solo en otros contextos muy seleccionados. El dolor difuso o bilateral puede requerir otras opciones.
¿La cordotomía es reversible?
No. Produce una lesión dirigida de una vía nerviosa y se plantea solo tras valorar cuidadosamente el beneficio esperado y los riesgos.
¿Qué información conviene enviar antes de la valoración?
Informes de la lesión o enfermedad de base, pruebas relevantes, tratamientos recibidos, medicación actual y rescates, alergias, efectos secundarios y un resumen de qué actividad resulta más difícil.
Siguiente paso
Cuéntanos cómo está condicionando el dolor tu vida y la de tu familia
Revisaremos la lesión, los tratamientos ya probados y el objetivo que más importa para explicar si una técnica dirigida merece ser valorada.
