vertebroplastia_JMRZ

Después de un proceso de cáncer de linfoma de Hodgkin, empecé a notar dolores muy intensos e invalidantes en la espada. Casi no podía moverme e incluso respirar me resultaba dificultoso. El neurocirujano Dr. Vanaclocha diagnosticó que la causa eran múltiples vértebras que se habían debilitado por el linfoma de Hodgkin y sus tratamiento, aplástándose y fracturándose. En una primera intervención me trató con una vertebroplastia en tres vértebras. Según me comentó, se trató de injectar un cemento líquido en el interior de la vértebra fracturada, que al solidificarse reforzó esas tres vértebras. También me comentó que tenía más vértebras enfermas (algo parece ser habitual cuando la causa de base es un cáncer) pero que no se podían hacer más de tres o como mucho cuatro en el mismo procedimiento. Así pues una semana después repitió la intervención con otras tres vértebras, algo previsible  dado el estado de toda mi columna vertebral.

Tras la recuperación de las dos dos vertebroplastias y dado que en la zona lumbar tenía molestias secundarias a cambios de artrosis que impedían un movimiento normal se procedió a una denervación por radiofrecuencia.

En este momento y pasado el proceso de recuperación mi movilidad es la adecuada a mi edad (67 años), los dolores han remitido casi por completo y no tengo más que agradecer la profesionalidad y trato que en todo momento me ha dispensado el Dr. Vanaclocha. Lo recomiendo sin dudas a quien le necesite.

¿Cómo solucionar mi caso?