Prótesis discal lumbar · Selección precisa
Conservar movimiento solo cuando el disco es realmente el origen del dolor
La prótesis discal lumbar sustituye un disco dañado y busca mantener movimiento. Puede ser una opción en pacientes muy seleccionados con dolor discogénico persistente; no es la respuesta para todo dolor lumbar.
Quién puede beneficiarse
El diagnóstico pesa más que la imagen aislada
La edad, uno o dos niveles afectados, el estado de las articulaciones facetarias, la estabilidad y la calidad ósea condicionan la indicación.
Dolor lumbar dominante
Suele importar más el dolor axial persistente que una irradiación aislada.
Disco concordante
La clínica y la imagen deben señalar el mismo nivel.
Tratamiento previo
Se revisa una estrategia conservadora suficiente y bien realizada.
Anatomía adecuada
Facetas, hueso, vasos y estabilidad deben permitir una implantación razonable.
El método de Clínica Neuros
Demostrar que el disco explica el problema
La resonancia se interpreta junto a la exploración y el patrón funcional; una discopatía visible puede no causar dolor.
Definir el dolor dominante
Revisamos carga, posturas, irradiación y actividades perdidas.
Valorar disco, facetas y estabilidad
La resonancia y radiografías dinámicas ayudan a seleccionar el nivel.
Prótesis, artrodesis u otra opción
Se explican ventajas, límites y riesgos de cada alternativa.
La técnica, explicada
Sustituir el disco mediante un abordaje anterior
¿En qué consiste?
Se accede al disco desde el abdomen, se retira el material dañado y se coloca una prótesis entre las vértebras.
¿Qué busca?
Descomprimir cuando procede, restaurar altura y conservar movimiento en el nivel tratado.
¿Cuándo no suele convenir?
Ante inestabilidad importante, artrosis facetaria avanzada, osteoporosis, deformidad relevante o dolor de origen incierto.
Riesgos relevantes
Sangrado o lesión vascular, lesión nerviosa, infección, problemas del dispositivo, osificación, dolor persistente y posible revisión.
Después del procedimiento
La vuelta a cargas se decide por evolución, no por una fecha universal
Se progresa desde caminar y tareas ligeras hasta conducción, trabajo físico y deporte según cicatrización, control y función.
Movilización progresiva y control de herida y síntomas neurológicos.
Se recuperan fuerza, resistencia y técnica de movimiento.
Las cargas se reintroducen de forma gradual y personalizada.
¿Es mejor que una artrodesis?
Depende del diagnóstico, facetas, estabilidad y objetivos; ninguna opción es universalmente superior.
¿La prótesis evita futuras operaciones?
No puede garantizarse. Puede desgastarse, osificarse o requerir revisión.
¿Cuándo podré conducir?
Cuando el dolor, la movilidad y la medicación permitan reaccionar con seguridad y el equipo lo confirme.
¿Sirve para una hernia discal simple?
Muchas hernias se tratan sin prótesis; la elección depende del disco completo y del patrón de dolor.
Información relacionada
Entender el problema completo
Siguiente paso
Averigüemos si el disco es realmente la fuente del dolor
Revisaremos imágenes, tratamientos previos y las exigencias de tu vida diaria.
