Epilepsia · Evaluación especializada
Entender por qué persisten las crisis y qué opciones pueden recuperar seguridad
La valoración quirúrgica no significa que haya que operarse. Sirve para localizar el origen de las crisis, medir riesgos y comparar resección, desconexión, ablación o neuromodulación cuando los fármacos no ofrecen control suficiente.
Cuándo pedir una valoración
Dos tratamientos adecuados sin control suficiente justifican estudiar otras opciones
La epilepsia farmacorresistente merece una evaluación especializada temprana. Esperar durante años puede mantener el riesgo de lesiones, limitar estudios, trabajo y conducción, y aumentar la carga familiar.
Crisis persistentes
Continúan pese a dos fármacos adecuados, bien elegidos y tolerados.
Diagnóstico incierto
Conviene confirmar que los episodios son crisis epilépticas y de qué tipo.
Efectos adversos
La medicación limita atención, ánimo o autonomía.
Impacto familiar
El miedo a una nueva crisis condiciona rutinas, sueño y cuidados.
El método de Clínica Neuros
Localizar la red que origina las crisis y proteger funciones
Las pruebas se integran en una conferencia multidisciplinar; ningún resultado aislado decide una intervención.
Registrar crisis habituales
Relaciona síntomas, conducta y actividad eléctrica.
Mapear lesión y funciones
Resonancia, neuropsicología y otras pruebas estudian memoria, lenguaje y riesgos.
Acordar objetivos realistas
Se valora control de crisis, medicación, seguridad y calidad de vida.
La técnica, explicada
Opciones según localización, extensión y funciones cercanas
Resección o desconexión
Se retira o desconecta el tejido que origina las crisis cuando puede hacerse con un riesgo aceptable.
Ablación mínimamente invasiva
En casos seleccionados puede destruirse un foco mediante una vía dirigida.
Electrodos intracraneales
Ayudan a localizar el origen cuando las pruebas no invasivas no son suficientes.
Neuromodulación
La estimulación puede reducir crisis cuando no es seguro retirar el foco; el efecto suele evaluarse con el tiempo.
Después del procedimiento
Volver a la vida cotidiana requiere un plan individual
El seguimiento ajusta medicación, actividad, heridas y seguridad. La conducción depende del control de crisis y de la normativa vigente.
Se vigilan crisis, estado neurológico y tolerancia al tratamiento.
Estudios, trabajo y deporte se retoman según evolución y tipo de intervención.
La medicación solo se modifica con el equipo tratante.
¿Que me deriven a cirugía significa que me operarán?
No. La evaluación sirve para conocer todas las opciones y decidir con información.
¿Podré dejar la medicación?
No se puede prometer; cualquier reducción se plantea gradualmente y con seguimiento.
¿Qué ocurre si el foco está cerca del lenguaje?
Se realizan pruebas específicas y puede descartarse o adaptar la técnica para proteger funciones.
¿Puede ayudar la estimulación?
Puede reducir la frecuencia o intensidad en pacientes seleccionados, aunque la respuesta varía.
Información relacionada
Entender el problema completo
Siguiente paso
Revisemos las crisis, los tratamientos probados y el siguiente paso
Aporta informes, EEG, imágenes y un registro de las crisis para orientar la valoración.
