Bomba intratecal · Tratamiento y seguimiento
Reducir el dolor sin que la medicación ocupe también el día
Una bomba intratecal administra dosis pequeñas de medicación cerca de la médula espinal. Puede valorarse cuando el dolor sigue limitando la vida o los efectos de la medicación sistémica son difíciles de tolerar.
Cuándo se estudia
El objetivo debe ser funcional y medible
Importan el sueño, la lucidez, la movilidad y el tiempo que el dolor deja a la vida familiar. El implante exige un objetivo concreto y un seguimiento seguro.
Dolor rebelde bien evaluado
La causa y el mecanismo deben estar razonablemente definidos.
Efectos sistémicos limitantes
Somnolencia, confusión o náuseas pueden impedir aumentar medicación por otras vías.
Tratamiento mantenido
La bomba exige recargas, programación y capacidad para acudir a controles.
Expectativas realistas
Puede reducir dolor o medicación, pero no repara la lesión ni garantiza abandonar todos los fármacos.
El método de Clínica Neuros
Valorar dolor, salud general y capacidad de seguimiento
La indicación se apoya en la historia completa, no solo en la intensidad del dolor.
Confirmar qué se ha probado
Revisamos fármacos, intervenciones y efectos adversos.
Estimar beneficio y riesgos
Valoramos respiración, infección, coagulación y apoyo.
Anticipar respuesta y cuidados
Acordamos prueba, recargas, controles y actuación ante alarmas.
La técnica, explicada
Un depósito programable y un catéter acercan la medicación a su lugar de acción
¿Cómo funciona?
La bomba se coloca bajo la piel, habitualmente en el abdomen. Un catéter conduce el fármaco al líquido que rodea la médula.
¿Qué ocurre antes del implante?
Según el caso puede realizarse una dosis o periodo de prueba. Se valora dolor, función y efectos adversos.
¿Qué mantenimiento necesita?
El depósito se rellena mediante una punción. También se revisan programación, batería, catéter y respuesta clínica.
¿Cuáles son los riesgos?
Infección, sangrado, fuga de líquido, fallo del sistema, sobredosificación, retirada brusca, granuloma y efectos del fármaco.
Después del procedimiento
La programación y las recargas forman parte del tratamiento
La dosis se ajusta con prudencia y el resultado se revisa en términos de dolor, función y lucidez.
Se vigilan fiebre, enrojecimiento o dolor nuevo.
La dosis se modifica gradualmente.
Se programan recargas y revisión del sistema.
¿Contiene siempre morfina?
No. El fármaco se selecciona según el problema, la evidencia y los riesgos.
¿Podré dejar la medicación oral?
No siempre; puede seguir haciendo falta medicación de rescate.
¿Cada cuánto se recarga?
Depende del depósito, el fármaco y la dosis. El calendario se individualiza.
¿Es reversible?
El sistema puede retirarse, pero la retirada requiere planificación y control de la medicación.
Información relacionada
Entender el problema completo
Siguiente paso
Valoremos si una bomba puede mejorar el equilibrio entre alivio y efectos secundarios
Envíanos los informes, la medicación actual y qué actividades siguen resultando imposibles.
